| Baja protección social.
Como ciudadanos españoles
sabemos mucho acerca de la realidad social en España.
Existen incluso informes de la propia
Unión Europea donde se coloca a España a la cola del
listado de países miembros, y en aspectos tan básicos
para el bienestar social, como son la sanidad, la educación,
ayuda familiar Lo mismo sucede en aspectos de economía y
desarrollo donde también nos encontramos al final de la lista
en inversión I+D, utilización de Internet, etc.
Lamentablemente, por cuestiones
de tiempos y recursos para efectuar las traducciones, no hemos podido
plasmar en este espacio la verdadera y vergonzosa realidad social
española, que nos ubica, según estudios de la UE,
cerrando la lista del bienestar social en los países miembros.
Por tal motivo, hemos volcado al menos aquellos contenidos que creímos
importantes y probatorios de esta triste realidad española,
para demostrar una vez más que la subvención al espectáculo
taurino no es otra cosa que una inmoralidad antidemocrática.
Si además necesita de documentos
que avalen estas informaciones, no dude en solicitárnosla.
Los colectivos más desprotegidos
1. Infancia
El 20 por ciento de los niños españoles,
1,8 millones del total, viven por debajo del umbral de la pobreza.
Estas cifras colocan a España a la cola de la Unión
Europea. Los principales factores que fomentan esta situación
de vulnerabilidad de la infancia tienen que ver, sobre todo, con
la fluctuación de estabilidad laboral de los sustentadores
de la familia y con el sistema de prestaciones sociales. La distribución
de riesgos sociales puede afectar de una u otra manera al conjunto
de la población infantil. Siendo que el proceso de exclusión
social se inicia con la dificultad o falta de acceso a los derechos
fundamentales de Educación, Sanidad, Bienestar y Servicios
de Ocio, el nivel de exclusión social de la infancia está
estrechamente relacionado con la eficacia de las políticas
económicas y sociales de un Estado y el nivel de equidad,
igualdad y justicia que goza o sufre la población. Este sector
pide más protección social en forma de ayudas económicas.
Fuente: Cáritas.
2. Personas pobres
Bruselas afirma que como consecuencia de la baja
protección social en España, uno de los países
de la UE con menor nivel en este sentido, el 19,4% de los españoles
son pobres. España es el país con la tasa de pobreza
más elevada en la Unión Europea (uno de cada cuatro
niños se sitúa por debajo del umbral de la pobreza).
Este porcentaje nacional expuesto a la pobreza pide más protección
social en forma de ayudas económicas.
Fuente: Eurostad
3. Personas sin hogar
En España, 30.000 personas, como mínimo,
carecen de un hogar donde vivir, y el número de mujeres y
jóvenes en esta situación es cada vez mayor. Entre
las principales causas se encuentran las deficiencias en la protección
social. Las ONG son unánimes, denuncian la contención
en el gasto social y la falta de recursos para desarrollar estrategias
de inserción. Estas personas piden más atención
económica en forma de ayudas sociales para evitar que esto
suceda y paliar su complicada situación.
Fuente: Fundación EROSKI
4. Enfermos mentales
Los servicios sociales y sanitarios dirigidos a la
población que padece una enfermedad mental es escasa. En
materia de salud mental se detecta una clara insuficiencia de estructuras
intermedias (hospitales o centros de día, pisos protegidos,
centros ocupacionales...) y dotación de recursos públicos
en esta materia. Dicho sector pide que los derechos que se les reconocen
sean efectivos y se supere su discriminación en su garantía
en la práctica. Para ello, el sistema socio-sanitario tendrá
que proporcionar al menos los siguientes servicios: vivienda, unos
ingresos para subsistir (pensiones) y un apoyo social adicional
a los cuidados sanitarios y a las familias cuidadoras. Los afectados
piden que se incrementen los recursos económicos destinados
a esta causa.
Fuente: Asociación Juristas de la Salud
5. Discapacitados y minusválidos
En España hay más de tres millones y
medio de personas con alguna discapacidad, lo que supone el 9 %
de la población total. Sumadas las familias, este número
de personas se incrementa hasta casi los ocho millones, lo que indica
la importancia cualitativa y cuantitativa de este sector de población.
La falta o escasez de las ayudas económicas constituye la
principal fuente de quejas para los distintos colectivos de minusválidos.
Las barreras de comunicación existentes tanto para las personas
con deficiencias auditivas como visuales impiden su desarrollo en
igualdad de oportunidades. Este sector juzga necesaria una incrementar
la calidad de la enseñanza y la educación en el alumnado
y mejorar el transporte y barreras arquitectónicas.
Fuente: Comité Español de Representantes
de Minusválidos (CERMI)
6. Jóvenes que quieren acceder a una vivienda
El esfuerzo de una persona joven para acceder a una
vivienda libre supone el 55,2% de su salario. Ante este tipo de
datos, los jóvenes españoles reivindican la puesta
en marcha inmediata de políticas que hagan posible el derecho
que tienen a emanciparse, exigiendo más ayudas para acceder
a una vivienda y un parque público suficiente de viviendas
asequibles.
Fuente: Consejo de la Juventud de España
7. Personas mayores
España es el cuarto país más
envejecido de la Unión Europea. Sin embargo, España
se sitúa en la peor posición: del grupo de los más
envejecidos, es el que menos gasta en sus mayores. Sólo el
9,43% de las personas mayores residentes en España dispone
del apoyo de algún tipo de servicio social. En cuanto a las
personas mayores que viven en sus domicilios, los datos revelan
que uno de cada cinco reside en un piso alto sin ascensor, que sólo
el 21% vive en edificios accesibles, y que menos de la mitad de
sus viviendas cuentan con calefacción centralizada. Por lo
que se refiere a las condiciones de vida, el 22,2% de los mayores
está por debajo del umbral de la pobreza que establece Eurostat.
Los ancianos demandan estas prestaciones, pues la mayoría
de ellos y de sus familiares consideran que deben estar cuidados
por sus familias, con el apoyo de las administraciones públicas.
Fuente: Instituto de Mayores y Servicios Sociales
(IMSERSO)
De los 217 hospitales públicos que existen
en España con más de 100 camas, en 139 (64% del total)
no existe ningún tipo de asistencia geriátrica especializada
en la fase aguda de la enfermedad. Dicho colectivo pide más
atención sanitaria en este aspecto en forma de ayudas económicas.
Fuente: Sociedad Española de Geriatría
y Gerontología (SEGG)
8. Familias
España sigue siendo el país de la UE
que menos ayuda a la familia. En España, las prestaciones
son tan restrictivas (condicionadas por el nivel de ingresos) que
el 89% de las familias con hijos menores de 18 años no tienen
derecho a recibir ninguna prestación. Los límites
para las ayudas por hijo en España hacen que una familia
con 30.000€ de renta bruta anual necesitara tener 10 hijos
para poder cobrarla. El colectivo de las familias pide más
ayudas públicas.
Fuente: Instituto de Política familiar
Algunos casos reales de actualidad (2007)
1.- Necesidades Terapéuticas en la Rehabilitación
de Personas con Daño Cerebral Sobrevenido
La Federación Española de Daño
Cerebral (FEDACE)
ha denunciado la acusada falta de recursos asistenciales en España
para una correcta rehabilitación del paciente con este tipo
de patologías. Se resalta que el establecimiento de una red
específica de recursos sanitarios y sociales para el abordaje
integral del daño cerebral sobrevenido es una verdadera asignatura
pendiente en España. El directivo de FEDACE ha señalado
también que, en el marco del Sistema Nacional de Salud, son
insuficientes tanto las unidades hospitalarias especializadas en
los aspectos singulares de la atención, como los centros
específicos para prestar esta atención tras el alta
sanitaria. En España no hay ningún centro de rehabilitación
público específico para personas con daño cerebral
que supere los 12 meses de intervención. Es importante señalar
que esta es una necesidad social de primer orden para el Estado
español y que afecta a miles de personas carentes de una
atención socio-sanitaria que cubra todas las fases de la
rehabilitación, ya que la rehabilitación sanitaria
realizada en los primeros meses tras la lesión no se ve complementada
con una rehabilitación para la evolución en los siguientes
meses. Es evidente la carencia de recursos socio-sanitarios para
esta población. Por ello, es vital la creación de
este recurso específico de daño cerebral, de atención
a las personas, que cubra las necesidades de las dos fases rehabilitadoras.
Fuente: Federación Española de Daño
Cerebral
2.- Los hospitales ofrecen la mitad de camas recomendadas
por la ONU
La Asociación Galega para la Defensa da Sanidad
Pública considera que la falta de plazas para acoger enfermos,
contraviniendo la recomendación de la ONU, tanto en hospitales
públicos como privados, es el "principal determinante"
del colapso en los servicios de urgencias que se sufre periódicamente
desde hace años. La falta de camas impide hospitalizar a
los pacientes que acuden por urgencias y realizar intervenciones
quirúrgicas programadas", explica el colectivo. El colectivo
culpa de la carencia al recorte de gasto público.
Fuente: Asociación Galega para la Defensa da
Sanidad Pública.
3.- Hospitales y geriátricos carecen de medios
para afrontar una ola de calor
Una investigación revela que Hospitales y geriátricos
carecen de los medios necesarios para afrontar una ola de calor
tan fuerte como la que se produjo en 2003. El trabajo, con datos
extrapolables al conjunto de España, concluye que faltan
sistemas de vigilancia y planes de prevención que permitan
dar una respuesta sanitaria adecuada. El estudio vuelve a poner
de manifiesto, que los datos facilitados por las instituciones públicas
sobre víctimas mortales atribuibles a las altas temperaturas
fueron falsos. El informe del Clínico cifra los muertos por
la ola de calor de ese año en España en 5.440.
Fuente: Servicio de Urgencias del hospital Clínico
de Barcelona. Publicado en la Revista Medicina Clínica
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